Las habilidades directivas más valoradas por las empresas en un director de proyectos (El yerno ideal, 2ª Parte)

Las habilidades directivas más valoradas por las empresas en un director de proyectos (El yerno ideal, 2ª Parte)

PMP_ Director de Proyectos_Daniel Echeverría

En un post anterior comenzamos a describir las cualidades del Project manager ideal  (y yerno que quiera tener la aceptación incondicional de su suegra… stakeholder exigente donde los haya…) tan necesarias para ese nuevo rol que PMBOK 6th Ed le da cómo director de orquesta haciendo mucho énfasis en las habilidades soft.

En el post anterior hablábamos de liderazgo, comunicación, empatía, formador y crecimiento propio.  En este nuevo post nos centraremos en ver brevemente otras también clave su capacidad para trabajar en equipo, para negociar, para crear e innovar, para ser flexible y saber adaptarse al cambio y para ser íntegro.

Trabajo en equipo

Un Project manager, no sólo dirige y , forma parte del equipo y sabe delegar tareas. Un director de orquesta se siente con el equipo, dirige, colabora dando ánimo y dando ritmo y, por supuesto, delega tareas no se pone a tocar el violín…).

El trabajo en equipo es una actitud ante el trabajo, es un estilo de dirección. Y siempre teniendo muy en cuenta que equipo y grupo de personas que trabajan juntas no es ni mucho menos lo mismo.

En un grupo cada uno va a lo suyo, trabaja de forma más independiente, con una responsabilidad individual mientras que en el equipo se tiene un objetivo común hacia el que se alinean todos sus integrantes, trabajando de forma interdependiente y considerando el proyecto como responsabilidad individual y colectiva.

Negociación

La negociación es un proceso de relación porque dos o más partes, con intereses a la vez comunes y aparentemente en conflicto, se reúnen para presentar y discutir propuestas explícitas destinadas a llegar a un acuerdo. Es, por tanto, un medio por el cual uno llega tan cerca como es posible a una meta deseada utilizando las estrategias y tácticas adecuadas al objetivo y su situación concreta.

Los objetivos de una buena negociación son conseguir el mejor resultado posible, lograr un acuerdo cuyo contenido satisfaga a ambas partes, sea perdurable y se pueda cumplir y no romper la posibilidad de seguir negociando en el futuro.

Para llevar a cabo una buena negociación lo primero que hay que hacer es preparar y planificarla, no dejar nada a la improvisación y tener preparado el tema (recogiendo datos, analizándolos, generando escenarios posibles y estimando las actitudes de la otra parte en cada uno, como si un juego de ajedrez se tratara), comunicarlo de forma adecuada y escuchar activamente a la otra parte, analizando y resolviendo los problemas, manteniendo la calma y gestionando bien los tiempos.

Yo lo ejercito mucho con mi suegra, mis hijas,… y en mi trabajo 😉

Creatividad

Actualmente las empresas deben hacer frente un entorno económico complejo, incierto y cambiante, que les exige adaptarse continuamente y a gran velocidad a los cambios e incorporar la innovación en su ADN. En este sentido, el papel del Project Management Creativo es un factor clave, por su capacidad para facilitar, impulsar, desarrollar y entregar innovación.

Los proyectos de las organizaciones de alto rendimiento precisan de Project Managers que aporten valor y sepan convertir sus proyectos en ventajas competitivas para el negocio. Para ello, sin abandonar los principios de excelencia en el Project Management, para ir más allá, es necesario contar con profesionales con nuevas competencias y estilos de liderazgo.

Solemos asociar la creatividad a tareas meramente artísticas como pintar un cuadro, diseñar un objeto, componer música o escribir literatura. Pero ser creativo, en realidad, es mucho más que eso. Tiene que ver con la facultad de generar ideas nuevas tomando como base algo que ya está presente en nuestras vidas. En la gestión de proyectos pasa lo mismo. Además del liderazgo, el manejo de recursos, el trabajo en equipo y los conocimientos técnicos, la creatividad es una habilidad que no puede faltar en quienes encabezan los procesos corporativos. ¿Por qué? Sencillamente porque la condición creativa aporta soluciones en aquellos contextos de cambio permanente, donde la adaptación continua es parte del éxito, y en los que predominan la multiplicidad de tareas y la complejidad.

Flexibilidad

Cuando empezamos en un nuevo puesto de trabajo o en un nuevo equipo, tenemos miedo, porque es una nueva situación con nuevos nuevos compañeros y reglas. Todos reaccionamos y nos comportamos a nuestra manera en diferentes situaciones en las que nos relacionamos con otras personas, especialmente cuando trabajamos en equipo. Al ser una persona adaptable y flexible puedes tener más éxito en una gran cantidad de situaciones de trabajo.

La adaptabilidad significa ser flexible cuando las cosas cambian. Una persona adaptable es quien está abierto a nuevas ideas y conceptos, para trabajar de forma independiente o como parte de un equipo, y para llevar a cabo varias tareas o proyectos. Una persona es considerada como adaptable si es capaz de manejar realizar varias tareas, establecer prioridades, y adaptarse a las condiciones cambiantes y asignaciones de trabajo.

La flexibilidad es la capacidad de adaptarse a diferentes personas y circunstancias, y manejar acontecimientos imprevistos. Es un rasgo valioso en cualquiera de los empleados y una cualidad esencial en determinadas ocupaciones e industrias, así que asegúrate de que demuestras esta cualidad en tu trabajo. Las personas que son flexibles están abiertas al cambio y son capaces de adaptarse y ajustarse continuamente a las circunstancias cambiantes.

Ética

El Project Management Institute desde su creación consideró que los directores de proyectos deben tener un comportamiento íntegro y un código de ética que plantee criterios de actuación moralmente aceptable; por ello creó el código de ética del PMI.  Basta con recoger las palabras introductorias que expresa este código:

«El propósito de este Código es infundir confianza en el ámbito de la dirección de proyectos y ayudar a las personas a ser mejores profesionales. Para ello, establecemos el marco para entender los comportamientos apropiados en la profesión. Creemos que la credibilidad y reputación de la dirección de proyectos como profesión se forjan sobre la base de la conducta colectiva de cada profesional. Creemos que podemos potenciar nuestra profesión, tanto de manera individual como colectiva, mediante la adopción de este Código de Ética y Conducta Profesional. Creemos, asimismo, que este Código nos ayudará a tomar decisiones sensatas, en particular al enfrentar situaciones difíciles en las que quizás se nos pida que comprometamos nuestra integridad o nuestros valores.

Suena bonito… pero ¿Somos capaces de cumplirlo? Es nuestra obligación para con nosotros, la profesión de Project managers, nuestras empresas y el mundo en el que vivimos. Y no olvidemos que la base de la gran crisis del 207-2018 fue una gestión ausente de valores…

Con este post y el anterior, cerramos una reflexión sobre cómo debe ser ese Project manager ideal, que porque sea ideal, no quiere decir que abandonemos el camino hacia ese objetivo¡

Si quieres saber más de Project Management y PMBOK, te ofrecemos el mejor material en español:

A tu disposición¡

Daniel

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.