Agile se “cuela” en la nueva Guía del PMBOK

Parece que Agile se va a colar en la nueva edición de la Guía PMBOK. Y que en cada capítulo correspondiente a una área de conocimiento, habrá una sección que describa cómo esas prácticas agiles se pueden integrar en las buenas prácticas del PMBOK.

La verdad es que me parece bien que PMI de respuesta a las nuevas necesidades de gestión de proyectos en entornos más cambiantes y haya desarrollado una nueva certificación en Agile. Pero no se si va a ser mucha mezcla… Por que son dos formas de abordar proyectos pero no sé si son integrables cien por cien.

Me recuerda que hace unos años tuve el placer de asistir a un magnífico curso de Scrum en el que, como hecho colateral e irrelevante, obtenías el “título” de CSM y podías decir a tus amigos y familia que eras un Certified Scrum Master.

Los objetivos de los dos días de formación, claros:

tras hacer el curso, decidir o que Scrum no era para mí o que Scrum sí era para mí y, utilizando las palabras del profe Alan, decidir comenzar un largo y díficil camino de mejora continua. Preciosos objetivos:

1. Esto me sirve o no me sirve.

2. Y si me sirve, no estoy más que al inicio del camino.

Cuando en otros suelen ser:

1. Esto te tiene que servir ( es la verdad)

2. Con esto, lo tienes todo.

Y digo lo de colateral e irrelevante por tres razones:

una, porque efectivamente el único mérito (mío como asistente) es asistir al curso y responder a una serie de preguntas facilicas -como decimos en mi tierra-

y, dos porque efectivamente, una medallita en la solapa (PMP, ITIL, CSM, PPP, REP, TRP, SSI, XXL, PMgP,… -adivinanza: cuales existen y cuáles no…-) que podría poner en mi traje de caballero.

no dice nada si detrás de ella no hay

práctica (99% transpiration Einstein dixit),

errores (los ajenos),

experiencia (como llamamos a nuestros errores, O. Wilde escribió).

y tres, porque el verdadero valor del curso era los principios que transmitía y que resumían magníficamente en los objetivos ya comentados. Porque frente a cursos, profesores,… que vienen con La Verdad y reparten tablas de la Ley (en forma de siglas para poner en la tarjeta), en este caso te contaban una forma de ver la realidad, una de las posibles formas. Y además, te indicaban que, la probaras porque a lo mejor no era tu verdad o no te servía su verdad.

Y aunque te sirviera, te avisaba que la cuestionaras cada día porque cuando las verdades se hacen inmutables acaban en hornacinas, en libros sagrados, en…

Y tiene gracia hablar utilizando símiles religiosos porque tal y como nos comentaba el buen Alan y yo estoy convencido que es así (aunque como Groucho Marx, “soy un hombre de principios y, si no te gustan, tengo otros”), realmente lo importante de CSM, PMP, REP, RIP o LQS (Lo Que Sea) son sus principios, no sus técnicas.

Técnica sin espíritu, vacío ( “We have guided missiles and misguided men” M. Luther King Jr).

Sin cuestionamiento de lo que hacemos, callejón sin salida.

En fin, que el CSM que recibí yo lo rebautizaría como Common Sense Management (más bonito que el tambien grandilocuente nombre original). Y como hoy hablamos de principios (no finales) de la gestión, ¿qué os parecen estos:

humildad intelectual,

colaboración,

transparencia,

comunicación,

responsabilidad

Parece que en la nueva versión de la Guía PMBOK se incluirán otros enfoques agiles en apéndices. Cuanta más información mejor pero no sé si será peligroso intentar que parezca que agiles y PMBOK son tan tan integrables.

A cada problema su solución. Iremos viendo.

dnl

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